jueves, 13 de abril de 2017

Social hail



Llueve, tal vez algo más. Miramos, sin miagar, pacientes, las gotas que caen. Buscamos su murmullo, su silencio fonético.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Stockholm


Llega aquí, ahí, aquí, cada vez que hay que huir, de los vivientes muertos que le cierran puertas y ventanas a la comprensión, y la dejan caer, aún con la cara mojada, en una caja amortajada por papel de colores, y pretenden exhibirla como regalo mudo. Asfixiada. 
Stockholm, rasga el celofán, por favor. Porque nunca, ni siquiera, leerán un 'por favor'. Nunca la dejarán marchar, No entienden la música de la banda del ejército que toca para el agua, ni quieren entenderla. 
Stockholm. Dónde estás.

viernes, 27 de mayo de 2016

Lo raro


Dicen que eres raro porque muerdes, aunque sea figurativamente hablando. No se cansan de decir que eres raro. Y ¿qué es lo raro? ¿qué es lo normal? ¿Estar metido en la caja que prefiguran para ti, en una agradable jaula de color de rosa? ¿Ronronear al ritmo que marca la mayoría, siguiendo las costumbres aunque ello implique lo que quieran que implique? ¿Qué es lo raro y qué lo normal? ¿Dónde está la rareza? ¿Acaso en querer ir siguiendo un ritmo propio, el que te marca el organismo propio y no el reloj biológico que te prefiguran otros, aunque el reloj biológico sea tan sólo la alarma que indica hora de comer o llorar? Ahí estás, mirando alrededor, sin saber si saltar, o quedarte atrapado en donde que colocan. Y ya estás, francamente cansado.

domingo, 15 de mayo de 2016

Lighthouse


¿Para qué intentar entender que estás ahí, al borde del acantilado, que estás ahí sujeto por las raíces de las encinas, de los matojos y espinos, y no puedes saltar, más allá de ese horizonte? ¿Para qué gritar, sin mover las cuerdas vocales, si las raíces con las que intentan estrangularte presumen de su sordera? Si tan sólo pretendes hallar la tranquilidad que proporciona el horizonte propio, no el que pretenden dibujar para ti. Si tan sólo pretendes ser lo que eres, y no lo un capricho de quien se viste de espejo para que todos se reflejen en él, para quien defiende la libertad de las raíces mientras con ellas te estrangula. ¿Para qué seguir ahí, si no te dejan si quiera encender?
Faro

domingo, 17 de abril de 2016

Dialogues



-¿Por qué no hablas?
(-Escribo.)
-¿En el aire?
(-¿Quién escucha?)
-¿Por qué no dices nada?
(-Escribo.)
-¿Por qué no te unes a nuestros monólogos?
(-Escribo. ¿Quién escucha?)
-¿Por qué no eres de los nuestros?
(-Escribo.)

Y sigo ahí, a la ventana, observando. Escribo. No suscribo monólogos, y me aterra el tatuaje de los posesivos. Escribo. Escucho. Tan sólo quiero seguir ahí, hablando sin parar. En silencio.

domingo, 6 de marzo de 2016

Red


Redes

Piedras, entrelazadas. Callas, sí, callas. Muros de palabras que otros dejan caer, piedras sobre el silencio. Ladrillos, trenzados. Silencios, sí silencios. Inútil intentar hablar, porque siempre hay un ladrillo que se interpone, y se acumulan, y forman muros. Techos de varas, tejidas. Inútiles lágrimas, tan inútiles. Y de pronto, pero siempre has estado ahí, en el saco de la alforja, como una red, una trampa. Inútil hablar, inútil hacer, inútiles silencios, Nada. Dicen que son paredes que escuchan, atentas, pero no a los silencios. Qué hacer dentro de la alforja de la nada, de la inexistencia, de la invisibilidad de la carga. Silencio, qué más. Nada. Candados atoran las puertas.